HGH: la proteína y su fabricación
La somatotropina madura tiene 191 aminoácidos, unos 22 kDa y dos puentes disulfuro; UniProt registra además una isoforma más corta, de unos 20 kDa [1]. En 1979, Goeddel y colaboradores la expresaron en Escherichia coli a partir de un gen híbrido de ADN sintético y ADNc, y obtuvieron un polipéptido con el tamaño y las propiedades inmunológicas de la hormona humana [2]. Esa técnica es el origen de la somatropina recombinante.
La actividad de cada preparación se refiere a un estándar común. El segundo estándar internacional de la OMS, el lote 98/574, se calibró con 16 laboratorios de nueve países y fijó una actividad específica de 3.0 UI por miligramo [3].
Un receptor que se dimeriza
De Vos y colaboradores resolvieron en 1992 la estructura del complejo: una molécula de hormona, un haz de cuatro hélices, se une a dos moléculas de receptor por dos sitios distintos [4]. Esa dimerización activa JAK2, la cinasa asociada al receptor, que fosforila al propio receptor y a sí misma [5], y abre la señal de STAT5.
La GH actúa directamente sobre los tejidos y también por intermediarios: el IGF-1, la insulina y los ácidos grasos libres [6]. Esa doble vía explica que un experimento con HGH y uno con un análogo de IGF-1 no midan lo mismo; la comparativa IGF-1 LR3 vs HGH lo desarrolla.
Qué hace en el metabolismo
La revisión de Møller y Jørgensen describe como efecto metabólico más marcado el aumento de la lipólisis y de los ácidos grasos libres. Con buena nutrición predominan los efectos anabólicos mediados por IGF-1 e insulina; en ayuno, la GH favorece el uso de la grasa y la conservación de la proteína, y sin GH la pérdida de proteína aumenta cerca de 50 % [6].
Frente a la glucosa, la GH antagoniza a la insulina en el hígado y en los tejidos periféricos, en parte por el mayor flujo de ácidos grasos [6]. Ese antagonismo reaparece en los ensayos como intolerancia a la glucosa.
Deficiencia de hormona de crecimiento
La indicación establecida es la deficiencia. La guía de la Endocrine Society de 2011 para adultos con deficiencia de GH describe beneficios en composición corporal, capacidad de ejercicio, integridad ósea y calidad de vida, mayores cuanto más grave es la deficiencia, con riesgos bajos y un tratamiento que debe individualizarse; la confirmación suele requerir una prueba de estímulo [7].
La ficha de Norditropin, un medicamento de somatropina, lista como primera indicación la falla de crecimiento en niños por secreción inadecuada de la hormona; en su ensayo de seis meses en adultos con deficiencia de inicio en la adultez, el edema periférico apareció en el 42 % frente al 8 % con placebo [8].
Adultos mayores y deportistas sanos
En 1990, Rudman y colaboradores trataron durante seis meses a 12 hombres sanos de 61 a 81 años con IGF-I bajo, frente a 9 sin tratamiento: la masa magra subió 8.8 %, el tejido adiposo bajó 14.4 % y la densidad ósea lumbar subió 1.6 % [9]. Fue un estudio pequeño y sin placebo.
El ensayo de Blackman y colaboradores, de 2002, puso a prueba esa idea con 131 personas de 65 a 88 años durante 26 semanas, aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo. La masa magra aumentó, más en hombres que en mujeres, y la grasa bajó; la fuerza no aumentó de forma significativa salvo un incremento marginal con GH y testosterona en hombres, y fueron frecuentes el edema, las artralgias y el síndrome del túnel carpiano. La diabetes o la intolerancia a la glucosa aparecieron en 18 hombres con GH frente a 7 sin ella, y los autores pidieron limitar su uso en personas mayores a estudios controlados [10].
Las revisiones sistemáticas resumen el resto. En adultos mayores sanos, con 220 participantes tratados, la masa magra subió 2.1 kg y la grasa bajó 2.1 kg sin cambio de peso ni de densidad ósea, con más efectos adversos; la conclusión fue que no puede recomendarse como terapia antienvejecimiento [11]. En adultos jóvenes y activos, con 303 participantes tratados, la masa magra subió sin mejora aparente de la fuerza ni de la capacidad de ejercicio [12].
Medicamento, falsificaciones y antidopaje
La somatropina recombinante es un medicamento aprobado; la ficha de Norditropin advierte, entre otros riesgos, del aumento de mortalidad en enfermedad crítica aguda, un mayor riesgo de neoplasias, la intolerancia a la glucosa y la hipertensión intracraneal [8]. En México, COFEPRIS emitió el 17 de junio de 2025 un aviso de riesgo por la falsificación y venta ilegal de Genotropin 12 mg, y recomienda adquirir solo medicamentos con registro sanitario en establecimientos autorizados [13]. La Agencia Mundial Antidopaje prohíbe la hormona de crecimiento, sus análogos y sus fragmentos en la sección S2.2.3 [14].
Lecturas en el laboratorio
La lectura más cercana al receptor es la fosforilación de JAK2 y STAT5; el IGF-1 llega después, en sistemas que lo producen. Un diseño con HGH mide la respuesta del receptor sin depender de la hipófisis, a diferencia de los secretagogos, que la necesitan; la comparativa HGH vs ipamorelina explica esa diferencia y el hub de secretagogos y eje GH reúne las moléculas de cada paso.
La proteína es frágil en solución: sin tensioactivos, la somatropina recombinante forma agregados insolubles cuando se agita, y el Tween 20 inhibió esa agregación a partir de una relación molar mayor de 4 [15]. La ficha de HGH de 10 mg reúne precio, disponibilidad, conservación y reconstitución, y la calculadora de reconstitución relaciona la masa del vial con el volumen final.