Vía intramuscular frente a subcutánea
La hormona de crecimiento es el caso mejor documentado. En niños con deficiencia de esa hormona, la concentración máxima y la integrada fueron similares tras una inyección subcutánea y una intramuscular, con el pico a las 2 horas por ambas vías 2. En un ensayo aleatorizado con 20 niños, el IGF-1 se triplicó con las dos vías tras cuatro días y la velocidad de crecimiento no difirió a los seis meses 3. En 8 voluntarios sanos, el tiempo hasta la concentración máxima, esa concentración y el área bajo la curva tampoco difirieron entre vías 4.
Con exposición equivalente, dos de esos equipos registraron la preferencia de los pacientes por la vía subcutánea 23.
La vía intramuscular en el estudio del BPC-157
He y colaboradores administraron BPC-157 por vía intramuscular a ratas y perros y midieron qué fracción llegó a la circulación: de 14 a 19 % en ratas y de 45 a 51 % en perros 5. La misma vía dio cifras distintas en cada especie, y por eso un dato de biodisponibilidad se lee siempre con su modelo.
